Sobre el Maltrato

Violencia Doméstica

Actualizada: 
4 de diciembre de 2017

¿Qué es la violencia doméstica?
¿A quién la ocurre la violencia doméstica?

¿Cuáles son las leyes contra la violencia doméstica y cómo pueden ayudarme a mí?

  ¿Qué es la violencia doméstica?

La violencia doméstica es cuando una persona ejerce dominio y control sobre la otra persona en una relación íntima.  Es un patrón de comportamiento en el que una persona utiliza la violencia física, la coerción, la amenaza, la intimidación, el aislamiento y el maltrato emocional, sexual, económico u otro tipo de abuso para controlar o cambiar el comportamiento de la otra persona en una relación íntima.  La persona maltratante puede ser su esposo/a actual o anterior, un/a amante con quien comparte el hogar, un/a novio/a o cualquier otra persona con quien tiene una relación.  Para entender mejor todas las maneras en que un/a agresor/s puede utilizar el poder y el control sobre una víctima, usted puede ver lo que se conoce como el "Círculo de Poder y Control".

La violencia doméstica puede afectar a personas de cualquier edad, raza, religión, estatus socio-económico y origen étnico.  La violencia doméstica ocurre en relaciones entre sexos opuestos y en relaciones del mismo sexo.  El sexo de una persona, la identidad de género u orientación sexual no determina si él/ella puede ser víctima de violencia doméstica o un/a agresor/a.  El nivel socio-económico y profesional de las personas no son indicadores para determinar si ocurrirá violencia doméstica.  Tanto agresores/as como víctimas pueden ser jornaleros/as o profesores/as universitarios/as, jueces/zas o personal de limpieza, médicos y asistentes de servicio, maestros/as, camioneros/as, amos/as de casa o empleados/as de una tienda.  La violencia doméstica ocurre en los vecindades más pobres, y en las mansiones más lujosas y las urbanizaciones con control de acceso.

Aquí proporcionamos algunos ejemplos de formas de abuso como son explicados por The Network La Red:

ABUSO FÍSICO: Agarradas, pellizcos, empujones, bofetadas, golpes, tirones de cabello, mordidas, etc.; negar cuidados médicos u obligar al consumo de alcohol y/o drogas. 

ABUSO SEXUAL: Utilizar la coerción o intentar coaccionar a alguien para cualquier acto sexual sin consentimiento, por ejemplo, la violación marital; sexo forzado después de golpes físicos; agresiones sobre partes sexuales del cuerpo o el trato de otra persona de una forma sexualmente degradante; forzar a la víctima a que realice actos sexuales con otra persona, en el Internet, o que pose para fotos en contra de su voluntad.

ABUSO ECONÓMICO: Convertir o intentar convertir a una persona a que sea financieramente dependiente, como en el caso de mantener el control total sobre los recursos financieros, prohibir el acceso a dinero, prohibir la asistencia a la escuela o el centro de trabajo.  Para más información, vea nuestra página sobre Abuso Económico.

ABUSO EMOCIONAL: Socavar el sentido de autovalía de una persona, ya sea por medio de la crítica constante, minimizando las capacidades de la persona, el uso de sobrenombres, deteriorar la relación de la persona con sus hijos/as.  Vea nuestra página sobre Abuso Emocional para más información.  También, un/a agresor/a puede usar su estatus de VIH o el/la suyo/a o su orientación sexual como un mecanismo para abusarle.  Por ejemplo, puede amenazarla en revelar su estatus o identidad sexual.  Para más información, vea Abuso relacionado al VIH/SIDA o Abuso de Parejas del Mismo Sexo.

ABUSO PSICOLÓGICO: Causar temor por intimidación, acoso/acoso cibernético, la amenaza de daño físico a sí mismo, a usted, su familiar, o sus hijos/as, daño a mascotas y propiedades, "juegos mentales" para que dude de su cordura (gaslighting) o forzar el aislamiento de sus amigos/as, familia, escuela y/o trabajo.

COERCIÓN SEXUAL O CONTROL REPRODUCTIVO: Cuando una pareja sabotea su plan de control de la natalidad (anticonceptivos) como exigiéndole tener relaciones sexuales sin usar protección, mintiéndole que va a eyacular fuera, escondiéndole o destruyendo sus anticonceptivos (por ejemplo, botándole su pastillas anticonceptivas al inodoro, o haciendo un hueco al condón), prohibiéndole tener un aborto u obligándola a tener un aborto.

EL ABUSO CULTURAL O DE IDENTIDAD: Amenazar con revelar su orientación sexual, su identidad de género, su participación en sadomasoquismo o en poliamor, su estatus de VIH o cualquier otra información personal a su familia, amistades, jefes/as, la policía, etc.  Usar su raza, clase, edad, estatus de inmigración, religión, tamaño, habilidad física, idioma y/o etnicidad para hacerle daño de cualquier forma.

El cuestionario que se llama ¿Estoy Siendo Abusada? tiene ejemplos más concretos de qué tipo de comportamiento puede ser considerado maltrato.

   ¿A quién la ocurre la violencia doméstica?

Cualquier persona puede ser víctima de violencia doméstica.  Las estadísticas demuestran que en los Estados Unidos, 1 de cada 4 mujeres (24.3%) y 1 de cada 7 hombres (13.8%) mayores de 18 años han sido víctimas de violencia física severa departe de una pareja íntima durante su vida.  Más aun, las féminas entre 18 a 24 años y 25 a 34 años, experimentaron las proporciones más altas de violencia doméstica.  Casi la mitad de todas las mujeres y hombres en los Estados Unidos han experimentado agresión psicológica por una pareja íntima a través de su vida (48.4% y 48.8%, respectivamente).  

1 Vea las estadísticas compiladas por la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica

¿Cuáles son las leyes contra la violencia doméstica y pueden ayudarme a mí?

La ley define la violencia doméstica en formas muy específicas.  Cada estado y territorio de los Estados Unidos tiene leyes que permiten a los tribunales emitir órdenes de protección, al igual que muchas tierras tribales.  Cada estado, territorio o tribu decide por sí mismo cómo definir la violencia doméstica y cómo las leyes ayudarán y protegerán a las víctimas, de modo que las leyes son diferentes de un estado a otro.  Aunque usted sea víctima de la violencia doméstica, las leyes en su estado podrían estar escritas de forma tal que no le incluyan o protejan (por ejemplo, puede que el maltrato emocional o psicológico no le califique para una orden de protección en algunos estados y no sean ilegales bajo las leyes penales de su estado).  Esto no significa que usted no sea una víctima, y tampoco significa que no deba buscar ayuda.

La ley es un instrumento útil e importante para aumentar la seguridad y la independencia, pero no es lo único.  Además de la ayuda de un/a abogado/a, podría beneficiarse de hacer una planificación de seguridad, buscar asistencia médica, consejería, asistencia y planificación económica, búsqueda de empleo, cuidado de los/as hijos/as, cuidado de los/as ancianos/as o de mascotas, y de muchos otros tipos de ayuda práctica y consejería.  Puede procurar ayuda de personal de apoyo, refugios, grupos de apoyo, la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica (1-800-799-SAFE (7233)), y tal vez incluso su guía religioso o médico.