Sobre el Maltrato

Información acerca de prostitución y explotación sexual

Actualizada: 
1 de septiembre de 2016

¿Qué es la prostitución?

La prostitución es el intercambio de actos sexuales por dinero, comida, alquiler, drogas u otra cosa de valor. La prostitución puede ser una forma de explotación sexual y forzar a alguien a prostituirse puede ser, para un/a agresor/a, una manera de cometer violencia doméstica en contra de su pareja íntima. La explotación sexual puede incluir forzarle a alguien a participar en cualquiera de las siguiente:

  • prostitución en la calle;
  • salones de masaje o burdeles;
  • agencias de acompañantes;
  • clubes de striptease;
  • sexo por teléfono;
  • pornografía; y
  • tráfico doméstico e internacional.

La prostitución es ilegal en todo Estados Unidos con la excepción de algunas partes de Nevada. Pero, en años recientes a través de leyes y decisiones de casos, muchos estados se han alejado del enfoque de castigar a el/la prostituto/a y han dirigido su atención a las personas que hacen que la prostitución sea un negocio continuo.1

En Colorado, por ejemplo, alguien que se prostituye puede, como máximo, enfrentarse a hasta 6 meses en la cárcel y/o una multa de entre $50 y $750, dependiendo del caso individual.2 Pero en el mismo estado, un/a chulo/a o “pimp” (la persona que encuentra a los/las clientes/as para una persona prostituida) o un “john” (la persona que contrata a el/la prostituto/a) puede enfrentarse a hasta 12 años en la cárcel y una multa de $750,000.3

1 Wharton’s Criminal Law § 266
2 C.R.S. § § 18-7-201; 18-1.3-501
3 C.R.S. § § 18-7-206; 18-1.3-401

¿Qué es un chulo o un "pimp"?

Un/a chulo/a o “pimp” es una persona, típicamente un hombre, que tiene control sobre una o más personas prostituidas y el dinero que gana(n).1  Los/as chulos/as frecuentemente ejercen control de la misma manera en que un/a agresor/a ejercería control sobre una pareja íntima - mediante la intimidación, el miedo, el abuso físico y sexual, la violación, la tortura y otros métodos abusivos.  Aunque puede que algunos/as chulos/as “protejan” a los/las prostitutos/as que trabajan para ellos/as al asegurarse de que los/las clientes paguen o que no les abusen, frecuentemente los/las chulos/as son más violentos/as con los/las prostitutos/as que los/las clientes/as.  Además, la protección ofrecida por un/a chulo/a generalmente surge del propio deseo de el/la chulo/a de ganar dinero y no por una preocupación por la seguridad de la persona prostituida.  De hecho, un estudio temprano (de 1994) demostró que un 85% de los/las prostitutos/as son violados/as por sus chulos/as2 – aunque es posible que los números sean diferentes si se hiciera este estudio hoy.  Los/las chulos/as también frecuentemente les amenazan a los/las prostitutos/as que trabajan para ellos/as con matarles o hacerles daño a ellos/as o a sus familias, algo que puede prevenir que alguien salga de la prostitución.

1Merriam Webster Dictonary
2 Council on Prostitution Alternatives, Portland, 1994

¿Cómo la prostitución es perjudicial para las mujeres?

La prostitución puede ser perjudicial en muchos niveles, presentando una amenaza para la salud física y mental entre muchas otras consecuencias.  Un estudio pequeño de 130 prostitutas demostró que un 68% de las mujeres prostituidas entrevistadas cumplieron los criterios del trastorno por estrés postraumático (PTSD por sus siglas en inglés), una tasa parecida a la de los/las veteranos/as de combate y las víctimas de tortura.1

Aunque la prostitución en sí es ilegal, las mujeres que prostituyen todavía pueden ser víctimas de un crimen; los delitos como la violación y el abuso físico y sexual frecuentemente se comete en contra de mujeres en la prostitución.  Las mujeres en la prostitución tienen derecho de denunciar los delitos cometidos en su contra, pero muchas tienen miedo de hacerlo por una variedad de razones: temen que nadie les vaya a creer, que sean arrestadas, puede que se sientan vergüenza, no quieren que nadie sepa que trabajen como prostitutas, etc.

Las mujeres prostituidas frecuentemente son víctimas de violencia caracterizada por poder y control (muy parecido a la violencia doméstica) por chulos/as y clientes/as, frecuentemente llamados/as “johns.”  Los métodos de control que los/las chulos/as y “johns” utilizan son similares a los métodos utilizados por agresores/as.  Algunos ejemplos incluyen: 

  • la violencia física;
  • la agresión sexual;
  • el abuso o la manipulación económica;
  • el aislamiento;
  • el abuso verbal;
  • las amenazas y la intimidación; y
  • la minimización y la negación de la violencia física.

Las mujeres en la prostitución tienen una tasa de muerte significativamente más alta que la de las mujeres que no están involucradas en la prostitución.2

1 Melissa Farley, et al. 2003. “Prostitution and Trafficking in Nine Countries: An Update on Violence and Post-Traumatic Stress Disorder.” Journal of Trauma Practice, Vol. 2, No. 3/4: 33-74 (see page 56).
2Mortality in a Long-term Open Cohort of Prostitute Women, Potterat, Brewer, et. al. Am. J. Epidemiol. (2004) 159 (8): 778-785 (2004).

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